PSN

Una nueva imagen y una nueva forma de comunicar para una aseguradora de siempre

Todos tendemos a pensar que el sector mutualista es una sector tradicional y orientado a un target maduro. Pero desde hace algunos años, desde el propio sector se han hecho muchos cambios para transformar esta concepción. PSN (Previsión Sanitaria Nacional) no quiso quedarse anclado en el pasado e inició junto a nosotros un proceso de digitalización tanto a nivel tecnológico como comunicativo. A día de hoy, las ganas de ofrecer a sus usuarios un servicio innovador sigue siendo su hoja de ruta.

Este proceso de digitalización empezaba por una nueva web y un nuevo blog. ¿Los requisitos que debía cumplir el nuevo site? Ágil gestión de contenidos, responsive para que se adaptara a todos los dispositivos y multidioma.

Una vez cumplidas estas necesidades, nos marcamos nuevas prioridades;  desarrollar una calculadora de jubilación y una calculadora de ingresos por baja laboral.

PSN cuenta con una gran cantidad de productos, cada uno de ellos con sus propias características. Era importante crear un árbol de contenidos que los organizara y que también tuviera en cuenta la organización en las adaptaciones responsive. Una vez trabajada y definida la estructura resultaba más fácil entender cada seguro y sus particularidades.

Marcados los flujos de información pasábamos a la fase de diseño. Un diseño que debía respirar modernidad, nuevos tiempos pero también la solidez  y la experiencia de una empresa con muchos años a sus espaldas.

La estructuración del contenido también se trabajó desde una perspectiva SEO. Que el site tuviera una buena usabilidad y accesibilidad eran puntos que favorecían al posicionamiento del site en un sector tan competitivo como el mutualista.

La implementación de todas las optimizaciones SEO Onsite posibilitó que el site ocupara la posición 11ª en el Ránking de presencia en Internet de Entidades Aseguradoras, y nada más y nada menos que la primera posición en Información en el Ránking de presencia en Internet de Entidades Aseguradoras. ¿Nada mal, no?